El Yoga de las Relaciones Personales

 

El Yoga de las Relaciones Personales es la práctica de la transformación de la mentalidad separada en otra unificada a través de las relaciones. Se basa en los principios de la meditación mediante el método Mindfulness y se aplica en todas nuestras relaciones personales, incluida la nuestra con nosotras mismas. No debe quedar ninguna excluida. Este método solo requiere una sencilla práctica interior de aceptación profunda de cada instante, de uno mismo a la vez que de todo lo que aparenta ocurrir en el exterior. El resto de las técnicas incluidas en este método son secundarias.

Aunque hay muchos tipos de Yogas en el mercado de la Nueva Era, la mayoría se centran en prácticas individualistas que excluyen la comunicación verbal y el vínculo afectivo entre los practicantes que asisten a sus grupos. El maestro enseña técnicas depuradas y sus alumnos las imitan siguiendo su autoridad. Esta estructura jerarquizada, en el mejor de los casos sirve para desarrollar esa técnica, en el peor refuerza la idealización del profesor o alimenta un sutil sentimiento de superioridad. Pero, ¿qué pasa con las habilidades sociales?, ¿qué pasa con los conflictos de poder en la toma de decisiones?, ¿qué pasa con la creatividad?, ¿que pasa con el aprendizaje de la gestión emocional?

El Yoga de las Relaciones Personales tiene la respuesta. Hay yoguis que practican una postura de loto durante muchas horas y otros que se convierten en ascetas, pero, ¿cuánto tiempo serían capaces de formar parte de un grupo numeroso que no tuviera una jerarquía establecida y unas normas estrictas, sin que ello supusiera discutir con ninguno de sus integrantes hasta el punto de enfadarse seriamente?, ¿cuánto tiempo tardarían en establecer vínculos afectivos estables con todos?, ¿cuánto podrían mantener la comunicación verbal sin empeñarse en llevar la razón?, ¿cuánto en atreverse a mirar con espontaneidad a los ojos de sus compañeros y mantener la mirada sin sentirse avergonzados?, ¿cuánto en hacer el amor con un respeto profundo hacia esa experiencia de intimidad con la persona que le acompaña en ese viaje tántrico?

El Yoga de las Relaciones Personales se enfoca totalmente en la práctica del Perdón No-dual y la Gestión Emocional Transpersonal. Su sencillez es tal que no es suficientemente atractiva para la comercialización mediante formaciones con acreditación profesional, religiones institucionalizadas o venta de productos y servicios basados en técnicas crípticas, sofisticadas o incluso estrambóticas. Lo que habitualmente se entiende por meditación, aunque tampoco es algo excesivamente complejo, no incluye el otro elemento esencial para conseguir el salto al vacío del mundo interior: compartir la experiencia con alguien más y hacerlo de manera que todas las opciones de comunicación estén disponibles en todo momento.

Por eso he encabezado así el cartel que adjunto en este nuevo  post de mi blog, porque mi intención es abordar estos temas en mis próximas intervenciones en los eventos donde tenga oportunidad de ser escuchado y también de correr el riesgo de recibir los comentarios de todos mis interlocutores poniendo a prueba mi rol de maestro espiritual. Me refiero a que la autoridad temporal que confiere ser el orador y, por tanto, líder natural del grupo durante 2 horas, no se convierta en autoritarismo ni en todo lo contrario. Ese es mi reto y así lo asumo. Organizo charlas mediante una estructura grupal mínima con el propósito de escapar juntas de los mismos roles que estamos empleando como base de lanzamiento para ascender a una órbita por encima del campo de batalla. La imagen es ese cohete gigante que despega con un estruendo apocalíptico y rumbo a la estratosfera, y, una vez consumidos los tanques de combustible necesarios para superar la fuerza de la gravedad, los va soltando para aligerar más peso aún.

Esta es la paradoja de la espiritualidad. Un Curso de Milagros explica que su famoso perdón es una ilusión. La diferencia que lo hace excepcional en comparación con las fórmulas mágicas de la felicidad es que tiene la capacidad de sacarnos de todas ellas y, además, hacerlo mientras nos tomamos una infusión con una amiga o conducimos nuestro vehículo por el centro de la ciudad en vísperas de alguna de esas fiestas religiosas donde casi todo el mundo busca regalos para sus más allegados. Es tan simple que da risa, es tan profundo que destapa los miedos más irracionales y pone al descubierto la hipocresía heredada de muchas generaciones de ancestros. La sensación inconfesable es que te lleva a la muerte directamente, y esto, por muchos libros que te digan que solo se trata de la muerte del ego, tienes que sentirlo hasta el final, hasta el fondo, como si bebieras el último vaso de agua antes de cruzar el desierto. Por eso es tan importante hacerlo en compañía, en buena compañía si nos ponemos sibaritas, por eso el Yoga de las Relaciones Personales.

 

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